Crónicas
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Torrelodones
C.F., 4 - Moralzarzal C.F., 0
El equipo de Torre se mostró muy superior al Moral
En un calurosa
mañana el Torrelodones se ha llevado tres puntos más que merecidamente,
y podemos dar gracias a que no han sido capaces de materializar las tres o cuatro
ocasiones clarísimas que han tenido para aumentar el resultado.
Los de Pedro Hernández no han estado posicionados en el campo y se ha
visto desbordados en todo momento por la velocidad de los locales, que aprovecharon
el cansancio de los de Moral en la segunda mitad para endosarles este resultado.
Esperemos que se tome nota de los errores cometidos, que fueron muchos, y se
empiece a rectificar. El domingo recibimos al Fundación Tres Cantos.
Moral: Moncho, Arturo, Cesar, Toni, Diéguez, Fernando, Nogales, Juan,
Chema, Vivo y Mario. Comenzada la segunda mitad salieron Parra, Juanma
Moralzarzal
C.F., 3 - Tornado Tres Cantos, 0
El Moral se gana la confianza que hay en el equipo
Tras
el desastre del segundo tiempo en Torrelodones, el Moral tenía ganas
de olvidar cuanto antes esa mala imagen. La semana resultó tranquila,
pese a la primera y abultada derrota, porque hay confianza en el técnico
y en los jugadores y éstos respondieron el domingo con una entrega extraordinaria
sobre el terreno de juego. Lo dieron todo.
El Tornado se presentó con un equipo joven, correoso y muy luchador,
que exigió siempre un gran esfuerzo a los locales. El Moral salió
a por el partido sin reservas. César y Juan, que suplió con eficacia
la baja de Toni, se mostraron firmes en el centro de la defensa, muy bien acompañados
en los laterales por Arturo y Diéguez. Pero la clave estuvo en el estreno
de Juanino y Pepi en el centro del campo, una pareja que si consigue afianzarse
puede convertirse en una garantía de éxito para el equipo. Si
además cuentan con el lujo de Nogales y Chema en las bandas (que a su
calidad sumaron una
generosidad en el esfuerzo envidiable), es fácil entender que el partido
se resolviera con un resultado amplio. Arriba, Mario está con ganas.
Cayó a las bandas, buscó todos los balones, ofreció siempre
una salida a sus compañeros y no paró en todo el partido. Sólo
le faltó el gol, algo que si logró Vivo, que muestra un estupendo
institnto de goleador.
El la primera mitad hubo fases en las que el equipo tocó muy bien. Juanino
le pone mucho sentido al juego y de ello salen beneficiados todos sus compañeros.
Nogales estuvo a punto de abrir el marcador y poco después
Juanino en una gran jugada con Mario, pero en ambas el portero del Tornado respondió
de forma impecable. El Moral no tenía freno y siguió creando peligro.
La defensa sacó bajo palos un remate de cabeza de Vivo, que poco después
buscó muy bien la espalda a sus marcadores y aprovechó un balón
adelantado de Chema para rematar de bolea con la izquierda a la escuadra. En
el minuto siguiente, un "indirecto" en el área fue sacado rápido
por Juanino, pero Mario pensó una décima de más y el balón
se fue a corner. Fue el propio Juanino quien dejó el marcador 2-0 antes
del descanso, tras una jugada personal y resuelta en un mano a mano con el portero.
Pedro Hernández no paró de pedir intensidad en la segunda parte,
en la que el Tornado buscó acortar distancias, pero en la que el Moral
mantuvo el control del encuentro. Cuando Juanino agarró un remate desde
fuera del área y lo pegó al palo para dejar el 3-0, el partido
quedó cerrado y los locales bajaron algo el ritmo. El desgaste físico
había sido grande.
Un buen partido y un buen resultado que confirma la confianza que hay
en este equipo.
MORALZARZAL C.F.: Moncho, Arturo, César, Juan, Diéguez, Nogales (Juanma), Juanino (Sergio), Pepi, Chema, Mario (Héctor) y Vivo.
Goles: Vivo y Juanino (2).
Foto: Juanino debutó con dos magníficos goles
Celtic
Castilla , 1;Moralzarzal
C.F., 4
Clara
superioridad en un campo de dimensiones "enanas"
Las dimensiones del campo del Celtic condicionan el fútbol, aunque precisamente
fútbol es lo que casi no se puede jugar en esas medidas de terreno. Los
porteros tienen que controlar su saque para no enviarla por encima del larguero
contrario, cada saque de banda, cada falta (en cualquier parte del campo), se
convierte en un balón a la olla y sálvese quien pueda.
El apelotonamiento de jugadores ( que casi no caben) impide un control, un
toque, un respiro. Nadie lo sufiró más en este partido que nuestro
"gran capitán" Chema. Un jugador de calidad que se pasó
el partido luchando balones aéreos, despejando balones sueltos y, encima,
dos jugadas tontas, dos tarjetas amarillas y expulsado. Nos dejó algunos
de su cambios de juego,
alguna de sus faltas medidas, pero sufrió. "No te preocupes Chema,
queda mucha liga para disfrutar".
En estas condiciones de partido, nuestros centrales se sintieron cómodos
y se hicieron los "jefes". Eso y la sensación de seguridad
que transmitía Arturo en la portería, dió tranquilidad
al equipo, que controló la situación desde el principio. "Mal
se presenta el partido para Juanino", pensamos, hasta que agarró
un balón en el centro del campó y lo bajó al suelo, se
fue de un contrario, luego de otro y encaró el área, dejó
doblado a otro rival y cedió en profundidad a Mario, que cuando iba a
rematar, dejó con un toque sutil atrás y allí llegó
Juanino para enviar suavemente junto al poste izquierdo del portero. Una obra
de arte de las que no se ven. Los aficionados del Celtic se quedaron con la
boca abierta. ¡Impresionante! Sólo se llevaban diez minutos y el
Moral se sintió dueño. Llegaban ocasiones pero no el segundo gol
y el Celtic, animado por su público intentaba recuperarse. En una falta
lejana enviaron un balón al palo y comenzaron a creer en el empate. Pero
cayó otro balón (a unos 6 ó 7 metros del área y
algo escorado a la izquierda) en los pies de Juanino, magnífico control,
sombrero al marcador y sin dejar caer, espectacular bolea a la escuadra. ¡Que
lástima no haberlo grabado! porque será difícil ver dos
goles más de esta categoría. Juanino resolvió en dos acciones
geniales.
El Moral se veía superior y el Celtic se veía inferior. Los goles
de la segunda mitad cayerón por el propio peso del partido. En un saque
de banda Mario peinó hacia atrás y Diéguez remató
a la red en el segundo palo. Partido resuelto. Por fin pudieron combinar en
una ocasión Chema y Juanino, desbordaron a la defensa y cuando éste
último iba a rematar recibió una entrada que le hizo abandonar
el terreno lesionado. Esa falta la ejecutó magistralmente Nogales, el
balón lo repelió el larguero y Parra empujó de cabeza a
la red. Con el partido casi finalizado y diez jugadores en cada equipo (un jugador
del Celtic fue expulsado poco después que Chema), el Moral perdió
un balón en ataque y desde allí, más atrás del círculo
central de su propio terreno, marcó el Celtic con un balón largo
y bombeado.
El equipo se va acoplando y eso son buenas noticias. Las malas, la lesión
de nuestro portero Arturo y la expulsión de Chema. Lo de Juanino parecía
sólo un golpe. El domingo, el At. Cercedilla es la prueba para
colarnos en el pelotón de cabeza.
MORALZARZAL C.F.: Arturo Gómez, Arturo, César, Toni, Diéguez, Nogales, Juanino (Sergio), Juan (Parra), Chema, Mario y Vivo (Fernando).
Goles: Juanino (2), Diéquez y Parra.
Foto: Juanino repitió dos magníficos goles y van cuatro
Moralzarzal
C.F., 2; At. Cercedilla, 2
El
Moral se atascó
El Moral estuvo atascado toda la mañana y no hubo manera de adueñarse
del partido. El centro del campo anduvo perdido y los cambios que introdujo
Pedro Hernández para solucionar el problema tampoco funcionarion.
Quizás había exceso de confianza antes del encuentro. El equipo
se está acomplando y había dado muestras de tener las cosas claras.
A los jugadores les costó entrar en el encuentro, algunos no lo hicieron
en los 90 minutos, pero Cercedilla se mostraba muy inocente y algo temeroso.
Parecía cuestión de que llegara el primer gol para poner las cosas
en su sitio. Pero el peligro sólo llegaba a balón parado. A un
remate de cabeza de Mario respondió el portero visitante con una gran
intervención y a la salida de un corner, Toni remató también
de cabeza el 1-0. Tanto Moncho como su defensa tansmitían seguridad,
pero el centro del campo no creaba, ni defendía bien y el equipo lo acusaba.
En el segundo tiempo bajó aún más el rendimiento y el Moral
dejó crecer al Cercedilla, que muy ordenado, comenzó a pensar
en puntuar y a medida que pasaban los minutos, incluso en ganar el partido.
Moncho sacó una mano providencial en un disparo envenenado y Toni se
multiplicaba para tapar los huecos que se dejaban desde el centro del campo.
Ni Parra, ni Pepi, ni Fernando mejoraron la situación y el peligro sólo
llegaba a balón parado.
El empate llegó de disparo lejano pegado al poste. El Moral lo intentó
en cada saque de falta y cada corner, pero Cercedilla movió mejor y llego
mejor a la portería local. A falta de cinco minutos Diéguez cometió
un inocente penalti. Muy mal tirado, pero supuso el 1-2 que parecía definitivo.
Sin embargo, Vivo, que lo había intentado todo durante el encuentro volvió
a mostrar su olfato goleador y agarró un remate a la media vuelta que
dejó las tablas en el marcador.
Mal encuentro del Moral, que necesita algo más de rodaje. El equipo sigue
transmitiendo buenas sensaciones, pese al mal juego de ayer.
MORALZARZAL C.F.: Moncho, Arturo, César, Toni, Diéguez, Nogales,
Juanino, Juan (Parra), Juanma (Pepi), Mario (Fernando) y Vivo.
Goles: Toni y Vivo.
Foto: Vivo marcó el gol del empate definitivo
Brunete,
2; Moralzarzal C.F., 1
Con diez, con nueve y con ocho jugadores, a punto de remontar
Los primeros veinte minutos fueron desastrosos para el Moral. Los locales pudieron
cerrar el partido en ese tramo proque el centro del campo no tapaba y la defensa
"hacía agua". Brunete encontró un filón en su
banda derecha. Un delantero bajito y menudo que entraba una y otra vez como
"Pedro por su casa". En la primera, un balón mal defendido
quedó suelto dentro del áea y el remate supuso el 1-0. En la segunda,
se quedó sólo ante Moncho y le batió por bajo. En la tercera,
Diéguez entró a destiempo y le hizo penalti.
Moncho, espléndido toda la tarde, detuvo la máxima pena. Y en
la cuarta,
Moncho le ganó un mano a mano. César le dejó un "recadito"
en el centro del
campo y el chaval desapareció para todo el partido. Ahí se acabó
el primer
capítulo y el Moral estaba vivo. Tocaba tirar de coraje, porque se había
ido
a ganar y todo se había puesto cuesta arriba. Y así se hizo. Sin
equilibrio
en el centro del campo, sin enlazar jugadas, pero con entrega, el Moral fue
metiendo a los locales en su campo. Llegaron hasta tres disparos de Juanino
y dos de Chema, coners y faltas que se quedaron en "casi gol". En
esto estábamos, cuando se inició otro capítulo que desquició
a algunos jugadores del Moral, a los que se supone una experiencia que no demostraron
y que dejaron al equipo maltrecho y con la única opción de la
épica. Antes del descanso, en un ataque del Moral, la juez de línea
(si la chica de la coleta) llamó al árbitro, que corrió
todo el sesenta metros para escucharla y expulsar a César. Nadie en el
campo vió qué pasó. Mediado el segundo tiempo, con el Moral
volcado en busca de la remontada, Brunete se disponía a sacar una falta
en medio campo cuando la juez de línea volvió a llamar al árbitro.
Al regresar de la banda sacó la segunda amarilla a Vivo, sin que nadie
en el campo viera qué pasó. Tremendo lío. Poco después,
en la segunda amarilla Juanino, ya no intervino "la juez de línea
chivata". El Moral salió con diez a jugar la segunda parte y todos,
jugadores, técnicos y público vieron que la remontada era posible.
Ejemplar la actitud de Chema como capitán. Se echó el equipo a
la espalda y no paró de animar, de empujar, no dejó que nadie
se relajara. Un ejemplo de jugador positivo, muy bien respladado en esa labor
por Toni. Vivo desperdició un penalti antes de los cinco minutos de este
segundo periodo, pero no se detuvo el acoso.
Por empuje, por peligro en jugadas a balón parado, sin tocar demasiado,
pero con unas ganas y una lucha que nos hacen sentir orgullosos. En una de las
pocas jugadas en las que el equipo combinó en ataque, Chema puso un maginífico
balón en banda a Juanma, que sacó un estupendo centro al área.
Allí estaba Mario rodeado de tres contrarios, controló con el
pecho, se deshizo del primero con un sombrero, del segundo con otro, a la vez
que se acomodaba para rematar a la media vuelta un gol extraordinario. El balón
sólo tocó el suelo ya dentro de la red. Mario no lo celebró,
buscó el cuero
y lo llevó al centro del campo. Había que ganar. Vivo robó
el balón a la defensa local y provoco un tres contra uno, pero intentó
resolver él sólo y no pudo. Mario dejó un sensacional balón
a Nogales, sólo ante un portero descolocado, pero su vaselina quedó
en las manos del guardameta. Falta inmejorable al borde del área, pero
Chema no acertó. Libre indirecto por cesión, pero Juanino se estrelló
por dos veces contra la barrera. Brunete estuvo asustado, hizo cambios defensivos
y perdió tiempo. Sólo cuando el Moral estuvo con ocho y volcado,
provocó alguna contra peligrosa que desvarató Moncho.
Con diez, con nueve y con ocho, lo jugadores creyeron en la remontada. Recurrieron
a la épica, se vaciaron y sintieron rabia con el pitido final, pese a
estar con ocho jugadores y en campo contrario. Una actitud admirable y digna
de aplauso. No obstante, la insatisfacción del resultado debe hacernos
reflexionar ¿por qué esos veinte minutos desastrosos? ¿por
qué jugadores expertos se desestabilizaron? ¿cómo es posible
que el equipo acabe con ocho jugadores? ¿por qué hay que recurrir
a la épica cuando tenemos un equipo de calidad?. Seguro que encuentran
las respuestas, porque saben de sus posibilidades, tienen una actitud extraoridinaria
y la confianza y el respaldo incondicional de la Junta Directiva.
Gracias por vuestra actitud, la afición del Moral puede estar orgullosa
de vosotros.
MORALZARZAL C.F.: Moncho, Arturo, César, Toni, Diéguez (Juanma), Parra (Nogales), Juanino, Pepi, Chema, Mario y Vivo.
Gol: Mario.
Foto: Mario marcó un gol que puede ser el de la temporada
Moralzarzal
C.F., 2; Unión Vaguada, 0.
Un día para estar contentos
Los
jugadores habían marcado este partido. Se trataba de ganar o ganar. El
domingo pasado se contaba con los tres puntos de Brunete y no sólo se
perdió, sino que nos quedamos sin tres jugadores (cuatro si contamos
la baja de Fernando). Pedro Hernández sólo dispuso de 15 jugadores,
pero fueron 15 "leones". Que el Unión Vaguada iba a ser un
rival difícil, se sabía. Planteó un encuentro complicado
en todas las partes de terreno, pero sólo hiceron intervenir en una ocasión
a Moncho, que lo hizo con la seguridad que viene demostrando en sus últimas
actuaciones. El Moral peleó cada metro del campo y aunque el juego era
espeso, creó hasta cuatro ocasiones muy claras de gol en la primera mitad.
Un remate de cabeza de Diéguez, muy seguro en el lateral derecho, que
sacó muy bien el portero rival. Un balón ganado por alto por Villalta,
que Mario tocó con la cabeza de espaldas y sacó un defensa cuando
el balón entraba. Un pase adelantado de Mario, que luchó Villalta
y en el rechace el propio Mario estuvo a punto de marcar. Y el gol de Pepi en
un gran remate de espaldas, anulado por fuera de juego que no pareció.
La mala noticia es que Pepi, que realizó una gran primera parte, cayó
mal y se le salió el hombro. Aún aguantó unos minutos hasta
el descanso, pero no pudo continuar.
Nada más comenzar el segundo tiempo, Mario volvió a coger un balón con el pecho dentro del área, volvió a hacer un sombrero al defensa y volvió a marcar (el domingo pasado fueron dos sombreros). El equipo se quitó ansiedad, se echó unos metros atrás y pensó en resolver a la contra. Ayudó la autoexpulsión de un jugador del Vaguada por agresión. Parra, que estuvo espectacular, tanto en el despliegue físico, como en la calidad que tiene y que mostró, dejó un gran pase a Mario, que hizo un par de recortes en el área y sentenció el partido. Otra buena noticia que sumar al partidazo de Parra, el buen momento de Mario. El tercer gol rondó la portería del Vaguada, sobre todo en un gran pase de Mario, con extraordinario control y remate de Chema, que sacó muy bien el portero visitante.
Un día para estar contentos. Los jugadores están seguros de sus posibilidades, y partidos como éste suponen dosis de optimismo. Debutó Villalta, que vuelve al equipo, y para el domingo recuperamos a Juanino y Vivo. Más buenas noticias.
Se guardó un minuto de silencio y los jugadores del Moral llevaron brazalete negro en homenaje a nuestro amigo Jero. Tio de nuestro capitán Chema y socio de club y que falleció hace unos días. Un abrazo a la familia.
MORALZARZAL C.F.: Moncho, Diéguez, Arturo, Toni, Juanma, Parra, Pepi (Nogales), Juan (Sergio), Chema, Mario (Héctor) y Villalta.
Goles: Mario (2).
Foto: Mario, este jovencito nos va a dar muchas alegrías
Calasanz,
2; Moralzarzal C.F., 3.
Apuros innecesarios
En el minuto 85 de
partido el Moral ganaba cómodamente 0-2, el Calasanz jugaba con diez
y la superioridad de los serranos había sido manifiesta. Seguro que los
jugadores y el "mister" todavía se preguntan por qué
en el minuto 90 el resultado era 2-2. Hubo que recurrir a la épica en
el descuento. Chema transmitió la fe en la victoria al grupo cuando,
desolados iban a sacar de centro tras el empate. Y en la última jugada,
Toni acudió imparable en busca de un balón al segundo palo, en
un corner sacado por el capitán. El cabezazo dejó el balón
en la red y no hubo tiempo ni para sacar de centro.
En otro terreno de juego malísimo y a una hora inaceptable para un partido
de aficionados (18,30 del domingo), el Moral tiró de solvencia atrás
y aprovechó sus ocasiones. El partido trasncurrió con cierta comodidad,
sobre todo tras el primer gol de esta temporada de Villalta. Gran jugada de
Mario, con pase interior que dejó a Juanino sólo con el portero.
En vez de rematar cedió el balón a portería vacía
a Villalta.
El Calasanz lo intentó en el inicio de la segunda mitad, pero todo acabó
cuando Juan acerto a mandar a la red una jugada en la que la defensa local había
sacado hasta tres balones que parecían entrar. Y así se llegó
a esos cinco últimos minutos increibles. Cierto que los goles del empate
llegaron en jugadas a balón parado y remate directo. El primero, un penalti
"nunca visto". En el saque de una falta el balón pegó
en el centro de la
barrera, a la altura del estómago y árbitro se inventó
un penalti. El segundo llegó en el lanzamiento de una falta lejana.
Lo mejor es que el equipo tiene confianza y sigue creciendo. Lo peor la lesión
de Pepi a los cinco minutos. Se fastidió otra vez el hombro, pero esta
vez el que tiene "bueno". Afortunadamente no parece nada grave, aunque
será baja para el domingo. Además, Mario acabó cojo, con
molestias en el abductor, y Arturo fue expulsado del banquillo.
El domingo, partido muy importante ante uno de los "gallitos" del
inicio de Liga, el Dínamo Estrecho, que ganó sus cinco primeros
partidos.
MORALZARZAL C.F.: Moncho, Diéguez, Arturo, Toni, Juanma, Parra, Pepi (Juan), Juanino (Sergio), Chema, Mario y Villalta.
Goles: Villalta,
Juan y Toni.
Foto: Toni. además de cumplir a la perfección como central,
marcó el desivo gol en el último segundo
Moralzarzal
C.F., 2; Dínamo de Estrecho, 0.
Estos chicos valen mucho
La
satisfacción tras el partido del domingo es extraordinaria, aún
más si tenemos en cuenta que durante la semana el equipo sufrió
toda serie de inconvenientes. A la baja definitiva de Fernando y la semi-baja
de Nogales (no puede entrenar por incompatibilidad de horarios con el Máster
que ha comenzado), se sumaron los sancionados César y Arturo y las lesiones
de Pepi, Mario y Vivo. Pedro Hernández no sólo no pudo completar
una convocatoria de 16, sino que se las vió y desó para juntar
once jugadores. Cuando a los cinco minutos se lesionó Juanino, las cosas
parecían torcerse del todo. Pero estos chicos valen mucho, saben que
pueden y lo demuestran.
El Dínamo no
era el mejor rival, tercero en la tabla y con un inicio de liga arrollador,
cinco triunfos en los primeros cinco encuentros. El Moral fue mejor siempre,
excepto en los primeros 15 minutos del segundo tiempo. La lesión de Juanino
nada más comenzar, trastocó el centro del campo. Los locales tenían
el control, pero les costaba combinar. Un remate de cabeza de Diéguez
y un disparo de Villalta estuvieron a punto de inaugurar el marcador, pero fué
un centro de Nogales por la derecha, que cruzó todo el área y
encontró a Chema libre de marca. Zurdazo y 1-0.
En el segundo tiempo
se sufrió al inicio. El Dínamo se hizo dueño del balón
y dispuso de una clara ocasió para empatar. Es cierto que el Moral llegó
con peligro en tres ocasiones, sobre todo gracias a un Villalta que ganaba siempre
a los defensas, que jugó con fé y que creó mucho peligro.
Protagonizó una de las jugadas claves del encuentro cuando robó
la cartera al central del Dínamo y fue agarrado dentro del área
cuando encaraba al portero. Penalti y expulsión, pero Chema envió
alto. En ese moemento Pedro retiró a Juan, que tenía una tarjeta,
y entró Sergio. Con él, lo serranos recuperaron la pelota y ofrecieron
los mejores minutos de juego de todo el partido. Un estupenda y repetida jugada
de Chema y Juanma por la izquierda, con pase atrás, dos quiebros de Vivo
y segundo penalti. El propio Vivo disparó flojo y detuvo el portero.
Aquí habría que hacer algo. Se han fallado los tres penaltis lanzados
esta temporada, pero es que el año pasado se fallaron ocho. No es normal.
Sergio jugaba con
criterio en corto y fenomenal hacia las bandas, Parra se sintió más
cómodo y todos los jugadores se crecieron. La defensa no mostró
ni una fisra en esta última media hora y Villalta se marcó su
mejor partido con el Moral. Parra resovió un mal despeje con el pié
del portero visitante y se acabó cualquier discusión sobre el
triunfo. Los penaltis fallados y las ocasiones que no acabaron en gol pudieron
convertir el resultado en goleada, pero la sensación es la del título:
estos chicos valen mucho.
MORALZARZAL C.F.: Moncho, Diéguez, Arturo, Toni, Juanma, Parra, Juan (Sergio), Juanino (Nogales), Chema, Héctor (Vivo) y Villalta.
GOLES: Chema y Parra.
Foto: Chema marco un gran gol y luego falló un penalti.